In Pareja

John M. Gottman y Nan Silver

  1. Mejora tus mapas del amor

Muchos matrimonios caen en la costumbre de no prestar atención a los detalles de la vida de su cónyuge. Uno de los miembros de la pareja, o los dos, apenas conoce los gustos, alegrías o miedos del compañero.

Las parejas emocionalmente inteligentes, por el contrario, conocen íntimamente el mundo de su compañero. Yo llamo a esto un “mapa de amor” bien detallado. El mapa de amor es esa parte de la mente donde almacenamos toda la información relevante sobre la vida de nuestra pareja.

Sin este mapa de amor no podemos conocer a nuestra pareja. Del conocimiento surge no sólo el amor, sino la fortaleza para capear las tormentas matrimoniales. Las parejas que cuentan con un detallado mapa de amor están mucho mejor preparadas para enfrentarse a las dificultades y conflictos.

 

  1. Cultivar el cariño y la admiración

El cariño y la admiración son dos de los elementos más importantes en una relación duradera y gratificante. Aunque las parejas felizmente casadas puedan distraerse a veces por los fallos del compañero, todavía sienten que la persona con la que se casaron es digna de respeto y cariño. Cuando esta sensación desaparece de un matrimonio, la relación no puede reavivarse.

Pero el cariño y la admiración pueden ser muy frágiles, a menos que seamos conscientes de lo importantes que son para la base de cualquier matrimonio feliz. Al recordar cualidades positivas de tu pareja –incluso mientras lidias con sus defectos–, puedes impedir que se deteriore el matrimonio. La razón es que el cariño y la admiración son antídotos contra el desprecio. Si mantienes una sensación de respeto por tu pareja, es menos probable que muestres disgusto hacia ella cuando discutís.

 

  1. Acercarse al otro

Acercarse al otro es la base de la conexión emocional, la pasión y la satisfactoria vida sexual. Acercarnos al otro nos hace ser conscientes de lo importante que son los momentos cotidianos para la estabilidad del matrimonio y para conservar la pasión. Cuando las parejas incorporan en su rutina charlas triviales o peticiones de atención y afecto, seguirán felizmente casadas. Lo que sucede en estos breves intercambios es que marido y mujer conectan, se acercan. En las parejas que se divorcian o viven juntas sin ser felices, estos breves momentos de conexión son muy escasos.

 

  1. Deja que tu pareja te influya

Los matrimonios más felices y estables a largo plazo son aquellos en los que los cónyuges se tratan con respeto y están dispuestos a compartir el poder y la toma de decisiones. Ante una discusión, uno de los cónyuges busca un terreno común, en lugar de insistir que se hagan las cosas a su manera.

Podemos traducir esta regla en “aprender a ceder” ya que para vencer muchas veces hace falta ceder.

 

  1. Resuelve los problemas solubles

Gottman plantea un modelo para resolver los conflictos en una relación que consta de los siguientes pasos:

  1. Suavizar el planteamiento de la discusión (que no conlleve crítica o desdén).
  2. Aprender a ofrecer y recibir intentos de desagravio.
  3. Tranquilizarte tú mismo y a tu pareja.
  4. Llegar a un compromiso.
  5. Ser tolerante con los defectos del otro.

   6.Salir del estancamiento

El objetivo aquí no consiste en solucionar el problema, sino en pasar del estancamiento al diálogo. El conflicto estancado será probablemente perpetuo en el matrimonio, pero algún día la pareja puede llegar a ser capaz de hablar de él sin hacerse mutuo daño. Se trata de aprender a vivir con el problema.

Para salir del estancamiento, primero tenéis que comprender su causa. Tanto si el problema es trascendental como trivial, el estancamiento indica que teníais ciertos sueños que no se están realizando o que no respetáis vuestros respectivos sueños.

 

  1. Crear un sentido de trascendencia

El matrimonio no consiste únicamente en educar a los hijos, dividir las tareas y hacer el amor. Tiene también dimensiones espirituales que se refieren a la posibilidad de crear una vida interior juntos, una cultura plena de símbolos y rituales, y una apreciación de vuestros papeles y objetivos que os una, que os lleve a comprender lo que significa ser parte de una familia.

Fdo.: Natalia Gracia Sánchez

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