In Nutrición

Como ya sabéis hace unos meses estuvimos hablando de distintos trastornos como la anorexia y la bulimia. Hoy vamos a dar un paso más y vamos a tratar un tema relacionado, y si cabe aun más peligroso para la salud, la pregorexia.

La pregorexia es el nombre coloquial de la anorexia durante el embarazo. Cuando hablamos de pregorexia, nos referimos al trastorno que sufre la mujer que no quiere engordar ni un gramo durante el embarazo y come menos para no coger peso.
Como podéis imaginar es una práctica muy peligrosa, ya que la mujer ingiere muchos menos nutrientes de los que necesita. Durante el embarazo los niveles de ciertos nutrientes (energía, vitaminas, minerales) se ven aumentados ya que son requeridos para la gestación normal del feto. Cuando una madre se somete a una dieta hipocalórica estricta, exceso de ejercicio y demás pautas para bajar de peso, está poniendo en riesgo la salud, no solo de ella, sino del bebé.

La pregorexia no es algo que surja de la noche a la mañana. Normalmente, los síntomas aparecen en mujeres que previamente ya sufrían algún trastorno de alimentación. Algunos de los síntomas pueden ser:

  • Poca ganancia o pérdida de peso durante el embarazo
  • Restricción de la mayoría de grupos de alimentos
  • Sentimientos de miedo excesivo o ansiedad por la ganancia de peso
  • Exceso de ejercicio para no ganar peso
  • Inducción al vómito tras las comidas
  • Fatiga excesiva
  • Mareos o dolores de cabeza
  • Evitar comidas para no engordar
  • Dificultad en la concentración
  • Obsesión por la reducción de peso

Estas prácticas, como ya hemos dicho antes, pueden poner en riesgo la salud de ambos ya que pueden provocar entre otros: desnutrición, descalcificación ósea, baja producción de leche materna, alteraciones hormonales, piel seca, agrietada y deshidratada, problemas digestivos y cardiovasculares, restricción en el crecimiento intrauterino, disminución del líquido amniótico, parto prematuro o bajo peso al nacer y debido a la desnutrición, incluso, la muerte del feto.

Como todos los trastornos alimentarios, la pregorexia tiene solución. Muchas veces son los demás, amigos y familiares, los que aprecian este tipo de problemas, por ello es importante buscar ayuda lo antes posible para poder reducir el riesgo de complicaciones para el bebé.

El bebé también sufre consecuencias directas de este trastorno. Un descuido en la alimentación de la madre durante el embarazo, ya sea por desconocimiento o por miedo a perder la línea puede traer graves riesgos en la salud del bebé, como por ejemplo:

  • Retardo de crecimiento del bebé dentro del útero.
  • El bebé puede presentar un menor coeficiente intelectual.
  • Mayor índice de mortalidad infantil perinatal.
  • La dieta también influye en los niveles de insulina y glucosa al nacer, índices que alertan de una predisposición a padecer enfermedades como la diabetes.
  • Los bebés de madres desnutridas tienen mayor riesgo de nacer prematuramente, pues las membranas del útero pueden romperse antes de tiempo porque no tienen elasticidad.
  • Además, suelen ser bebés con bajo peso y generalmente tienen que tener cuidados especiales, con una alimentación específica mientras ganan peso.
  • Hay riesgo de que sufran de anemia.
  • Contraen infecciones más fácilmente.
  • Defectos en la formación del sistema nervioso del bebé .

Recientes investigaciones acerca de los hijos de mujeres pregoréxicas han demostrado que son más propensos a tener un nivel intelectual más bajo, sus cabezas son usualmente más pequeñas y sufren de varios impedimentos fisiológicos y emocionales a lo largo de su vida.

Fdo.: María Guillén Asensio y Judith Sarrió Espuembre

Nutricionista y Psicóloga de Atención al Desarrollo

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