In Nutrición

Hoy vengo a hablaros de un tema que me preocupa y del que cada vez me encuentro más casos en la consulta. Es el tema de los trastornos alimentarios (TCA), las tan conocidas anorexia y bulimia entre otras. Es un tema que me parece interesante que comentemos ya que en muchas ocasiones, incluido entre profesionales, se confunden unas con otras o incluso hay algunas que no llegan ni a diagnosticarse y como consecuencia no se proporciona la atención combinada entre psicólogo y nutricionistas. Hoy me gustaría explicar un poco en qué consisten y dar algunos consejos para los familiares de personas que sufren estos trastornos, pero más importante aún, para todas aquellas personas que lo estén sufriendo en sus propias carnes.

Empezaremos definiendo este tipo de trastornos.

La clasificación ofrecida por el DSM IV-R (“Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales”, 1994), distingue a los TCA en tres categorías básicas:

  • Anorexia Nerviosa
  1. Subtipo restrictivo
  2. Subtipo bulímico
  • Bulimia Nerviosa
  1. Subtipo restrictivo
  2. Subtipo bulímico
  • Otros TCA (aquí se incluye el Trastorno por Atracón, entre otros).

La anorexia nerviosa es un TCA grave que se caracteriza por el rechazo a mantener el peso en los valores mínimos normales establecidos (pérdida de peso voluntaria) y que se acompaña de una alteración de la percepción de la forma y del peso corporal (se ven gordas/os aun estando en bajo peso)

En el tipo restrictivo de anorexia, la pérdida de peso se produce a través de la dieta, el ayuno o el ejercicio físico excesivo. En el tipo bulímico, los pacientes tienen episodios recurrentes de atracones que van seguidos de vómitos autoprovocados, abuso de laxantes, diuréticos o enemas para contrarrestar el posible aumento de peso producido por ellos.

La bulimia nerviosa consiste en la aparición de episodios recurrentes de voracidad, seguidos por conductas compensatorias inapropiadas , como el vómito autoprovocado, el abuso de fármacos, laxantes y diuréticos, el ayuno o el ejercicio excesivo (habitualmente comen normal ,pero en determinados momentos se dan un atracón y luego intentan compensarlo con prácticas excesivas). Al igual que en la anorexia, en la bulimia también se encuentra alterada la percepción de la forma y el peso corporales.

El tipo purgativo el paciente recurre a los vómitos autoinducidos y utiliza laxantes y enemas. En el tipo no purgativo la compensación se lleva a cabo por medio del ayuno y del ejercicio excesivo, pero no suele haber vómitos autoinducidos ni tampoco abuso de laxantes, diuréticos o enemas durante el episodio bulímico.

Como podéis ver, no se tratan de las mismas patologías, pero a menudo se confunden. La mejor forma de afrontar estos trastornos es recurriendo a profesionales que nos ayuden a enfocar el tratamiento y a reconocer cada uno de ellos. Para ello deberemos contar con el apoyo de psicólogos especializados en estos trastornos que ayuden a superar esos miedos, fobias o distorsiones de la realidad y por otro lado contar con los nutricionistas para ir modificando paulatinamente esos hábitos alimentarios.

En cuanto a los consejos es importante que tengáis varias cosas en cuenta:

  • Divide tu ingesta diaria en 5 comidas
  • No te saltes comidas, lo único que consigues es tener más hambre y ansiedad en la siguiente
  • Intenta comer sentado, en compañía y sin prisas
  • Alimentación variada
  • Realiza una dieta SÓLO, si es necesario porque tienes sobrepeso, y SIEMPRE asesorados/a por un profesional.
  • Busca como objetivo hacer deporte, divertirte, que adelgazar no sea tu objetivo. Hazlo en compañía y si es necesario ,porque el deporte lo requiere, con un buen entrenador/a
  • Seguro que hay alguna parte de tu cuerpo que no te gusta, pero no debes obsesionarte por cambiarla. Eres mucho más que un cuerpo y tu entorno te quiere como eres
  • Intenta superarte día a día pero no busques la perfección, no existe. Ponte metas realistas que puedas conseguir.
  • Expresa tus opiniones y tus sentimientos. Los demás no pueden adivinar lo que pensamos si no se lo decimos y tan importante es tú opinión como la de los demás
  • El hecho de tener opiniones diferentes no significa que nos vayan a rechazar, todos aprendemos de diferentes puntos de vista
  • Trata a los demás con el mismo respeto que te gustaría que te trataran a ti.
  • No impongas tus opiniones y escucha a los demás.
  • No dejes que todas las imágenes que nos llegan desde los medios de comunicación te afecten. La mayoría de los cuerpos perfectos que nos enseñan no son reales, muchos están modificados por ordenador o fruto de la composición de las mejores partes de cuerpo de diferentes modelos. Así es fácil conseguir el cuerpo perfecto

(Fuente MINISTERIO DE SANIDAD (2009): Guía Práctica Clínica sobre TCA)

Y en cuanto a los padres y amigos comentaros simplemente un par de cosas:

  • Sed pacientes, se trata de un proceso largo pero que se supera.
  • Ayudadles a mejorar su autoestima, estas patologías suelen empezar porque en la escuela, la calle o demás sitios reciben críticas negativas y despectivas, que les hace infravalorarse.
  • No tengáis miedo a pedir ayuda, es un problema muy común que vosotros solos es difícil de llevar. Para ello estamos los nutricionistas y los psicólogos. Si tienes dudas ¡pregunta!

Espero haber aportado mi granito de arena en este tema y si necesitáis o queréis saber más no dudéis en poneros en contacto.

 

Fdo.: María Guillén Asensio.

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