In Infantil y adolescentes

Son frecuentes situaciones o conductas que indican la existencia de celos  que hace que muchas familias  busquen ayuda de profesionales  que les orienten cómo corregir estos celos entre hermanos, rivalidades, riñas constantes que alteran y distorsionan el clima familiar.

Entre las causas más frecuentes que llevan a un niño/a  a mostrar celos hacia otro se encuentran las siguientes:

  • Nacimiento de un nuevo hermano, especialmente cuando tiene entre 2-5 años.
  • Percepción de ineficacia en comparación con sus hermanos.
  • Atención asistemática de los padres hacia los hijos.

En ocasiones, las causas de los niños para mostrarse celosos no son “reales”, sino que son imaginarias, como el percibir que el otro hermano recibe  más atención  o tiene mejores juguetes, cuando no es verdad.

¿Qué son los celos?

Los celos, son un estado afectivo caracterizado por el miedo a perder o ver reducidos el cariño y la atención de alguien querido.  Frecuentemente, este sentimiento va acompañado de envidia y resentimiento hacia la persona que se percibe como rival.

 

Síntomas de los celos entre hermanos

Las manifestaciones más comunes de celos infantiles, son las siguientes:

  • Comienzan a comportarse como un niño más pequeño. Frecuentemente ante la llegada de un nuevo hermano, el niño adquiere conductas que ya había abandonado, como hacerse pis en la cama, hablar como un niño pequeño o sentarse en el regazo de los padres.
  • Alteraciones en la alimentación. Los niños también pueden manifestar sus dificultades emocionales a través de la comida, negándose a comer, por ejemplo.
  • Muestran conductas agresivas. a veces se comportan de forma agresiva con la persona que les produce celos, como su hermano pequeño, le pega, le tira del pelo, le empuja, etc.
  • Agresión verbal. Otras veces, los niños optan por insultar o amenazar a sus hermanos o a los padres.
  • Malestar emocional. Muchos niños tienen problemas emocionales derivados de los celos, como baja autoestima o sentimiento de ineficacia personal. Esto también puede detectarse a través de cambios de humor injustificados.

El niño/a  que siente celos considera que es menos querido que antes por sus papás y esto le produce angustia, rabietas para llamar su atención, , ansiedad,  dificultad para  centrarse en actividades que exigen concentración e  incluso aislarse en su  mundo.

Suelen ser irritables y nerviosos, sienten que no puede responder a las expectativas que los demás tienen de ellos y con su conducta lo que están haciendo es marcar la diferenciación con el otro y acentuar la individualidad.

La rivalidad entre hermanos/as

Las disputas entre hermanos son algo natural, normal e inevitable. A medida que los hermanos se hacen mayores, la rivalidad va superándose  dando paso a paso a una mayor unión y amistad.

La relación entre hermanos marca toda nuestra vida y desempeña un papel muy importante. Pasamos más tiempo con los hermanos que con los padres. Vivimos juntos, peleamos juntos, jugamos juntos y aprendemos a relacionarnos con los iguales y esto nos facilita la socialización.

En general, si los padres procuran hacerlo bien, conseguirán que los episodios de celos y envidias den paso a una relación de amistad, colaboración y ayuda mutua.

Es frecuente la dificultad de compartir objetos, juguetes y cosas que cada uno tiene. En la primera etapa de niño (de 0 a 6 años) de educación infantil, el niño es egocéntrico que le hace sentirse el centro de todas las miradas.  Es propio en esta etapa repetir constantemente “esto es mío”.

Estrategias para prevenir y resolver celos entre hermanos/as

  • El clima familiar es muy importante. Si predomina amor y confianza éstos darán lugar a un mejor entendimiento entre todos.
  • Hay que enseñarles a respetar las cosas de sus hermanos, a pedirlas por favor, a dejar sus cosas, a ser generosos e incluso a ser positivos despertando en ellos la capacidad de admirar a los demás comunicándoselo.
  • No manifestar favoritismo, ni abierto ni solapado por ninguno de los hijos.
  • No hacer diferenciaciones entre hermanos.
  • Fomentar la individualidad y autonomía de nuestros hijos, colaborando en la autoestima y seguridad de los hijos, ya que en la base de los celos hay un sentimiento de inseguridad, por ello se envidia a los otros que se viven como privilegiados y superiores.
  • Nunca deberán ridiculizar a sus hijos por sus actuaciones.
  • No deberán fomentar actitudes competitivas entre los hermanos en materia escolar.
  • Harán sentir al niño/a su apoyo y afecto en todo momento.
  • Elogiar sus actos de generosidad y amistad y evitar comparaciones  previene las envidias y celos.
  • Hacer que cada hijo sea el protagonista en la familia

Desde inicia Sarabia Psicología, orientamos y damos pautas a la familia y padres  para que consigan resolver y dar solución a este tipo de conflictos.

 

Fdo.: Laura Llinares Espí

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