In Infantil y adolescentes

El acoso escolar es una realidad y un problema que crece cada año en torno a una misma pauta de comportamiento: la falta de respeto.

Pongamos un claro ejemplo:

Un niño entra en el aula o salón de actos y comienza a escuchar risas; al sentarse, advierte que han pegado un chicle en su silla. Cuando se levanta para limpiarse, le arrojan una tiza que golpea en su cabeza. Un grupo de sus compañeros, mientras tanto, se sigue riendo. Es indudable: el pequeño es víctima de acoso escolar.

DEFINICIÓN DE ACOSO ESCOLAR

El acoso es cualquier forma de maltrato psicológico, verbal o físico de forma reiterada a lo largo de un tiempo determinado que  recibe un niño/a o adolescente, con el objetivo de someter, arrinconar, intimidar u obtener algo de la víctima.

El término escolar  es un adjetivo que hace referencia a la escuela y a los estudiantes.

El acoso escolar, por lo tanto, es la repercusión o el acorralamiento que uno o más niños/as llevan a cabo contra otro niño/a dentro del establecimiento educativo.

¿CÓMO IDENTIFICO A LA  VÍCTIMA Y AL AGRESOR?

SEÑALES

Existen algunos indicios que pueden indicar que mi hijo/a es víctima de bullying:

  • No quiere ir a la escuela o al instituto.
  • Es habitual que se ponga enfermo por las mañanas, antes de ir al centro educativo.
  • Evita, siempre que le es posible, estar en contacto con ciertos compañeros de clase.
  • Bajo ningún concepto cuenta nada de lo que hace con sus compañeros en el colegio o instituto.
  • Tiene constantes cambios de humor: apatía, abatimiento o tristeza.
  • Sin motivo aparente, se produce una bajada notable de lo que son sus notas.
  • Presenta golpes, heridas, moratones, rasguños o cortaduras, ropa rasgada o estropeada y no explica por qué.
  • Se muestra nervioso, con temor y miedo al participar en clase.
  • Cambios en el sueño y apetito.
  • Constante pérdida de objetos.

Para identificar si mi hijo/a  ejerce bullying,  se debe estar alerta a las siguientes señales:

  • Dificultad para ponerse en el lugar del otro.
  • Disfruta molestando a los demás.
  • Se muestra rebelde ante las normas.
  • Le es difícil pedir disculpas.
  • Desea siempre mandar él.
  • Incapacidad para reflexionar.
  • Excesiva autonomía personal.
  • Carece o posee escasa empatía.
  • Llama constantemente la atención.
  • Lleva objetos a casa que no le pertenecen.
  • Poco control de ira. Es impulsivo. Violento.
  • Cree que los demás van en su contra.
  • Déficit de habilidades de resolución de conflictos.
  • Se considera superior a los demás.

Este tipo de acoso, también denominado bullying (por su nombre en inglés), puede incluir distintas formas de agresión que se mantienen en el tiempo.

El maltrato contra la victima puede ser: Verbal con burlas e insultos, apodos, menosprecios en público, o físico (golpes, empujones, agresiones con objetos, mordiscos), psicológico, sexual y cibernético (conocido como ciberbullying). El niño acosado puede sufrir trastornos psicológicos ante la presión o violencia. Pero no solo eso,  además es frecuente que el niño/a o adolescente que sufre acoso escolar tenga otras consecuencias a raíz del mismo como lo que se conoce como estrés postraumático, una baja autoestima, una absoluta distorsión de su  imagen, cuadros de ansiedad, depresión infantil….todo ello sin olvidar tampoco irritabilidad, nerviosismo, problemas para conciliar el sueño, disminución de la capacidad de concentración , aislamiento social, ataques de pánico, falta de apetito, disminución notable de sus resultados académicos….El acoso escolar puede tener lugar en distintos lugares de la escuela como clase, gimnasio, pasillos, patio y/o  escaleras.

Para tratar esta problemática, que en sus casos más extremos pueden llevar a la víctima al suicidio, se necesita la intervención de los docentes, las familias y un equipo de psicólogos.

ACCIONES PARA COMBATIR EL BULLYING

  • Los chicos deben saber que tienen derecho a su integridad física y psicológica.
  • Conocer actitudes y conductas que no deben permitir en sus relaciones con iguales.
  • Los espectadores del abuso, deben informar y dar a conocer situaciones de acoso escolar.
  • Padres y maestros deben vigilar constantemente las conductas de los chicos.
  • Mostrar una actitud de apertura, comunicación e interés por la víctima.

CÓMO AYUDAR A MI HIJO VICTIMA DE BULLYING

  • Identificar juntos las posibilidades de solución que tiene su problema.
  • Tener los padres una comunicación fluida y sincera con sus hijos.
  • Escuchar, comprender y darle cariño para superar la situación que vive.
  • Fortalecer la red social de apoyo a padres, docentes, directivos e instituciones.
  • Reconocer sus sentimientos y darle apoyo psicológico.

COMO AYUDAR A MI HIJO QUE EJERCE BULLYING

  • Construir un ambiente adecuado para el diálogo y la comunicación.
  • No ignorar nunca la situación y buscar ayuda social o médica.
  • En familia desarrollar reglas claras y dar ejemplo.
  • Identificar las acciones que han provocado que el niño use la violencia y se apoye en ella.
  • Inculcar sentimientos de empatía, responsabilidad y moral.

Si estás siendo víctima de acoso o crees que tu hijo esta actuando como agresor, contacta con nosotros, juntos aprenderás estrategias para hacer frente y superar de forma eficaz esta situación.

Fdo.: Laura Llinares Espí

 

 

 

 

 

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