In Infantil y adolescentes

Se acerca la vuelta al cole y muchos padres aprovechan con sus hijos estos últimos días para disfrutas de juegos, playa y piscina antes de volver a la rutina. Es normal que este regreso resulte para muchos niños abrumador y que esto genere en ellos algo de ansiedad, apatía o tristeza.

Ahí van estos sencillos consejos para abordar la vuelta a las clases con ilusión, optimismo y energía:

  • Retoma días antes del inicio de las clases horarios y hábitos. Es muy importante que la adaptación sea progresiva y que poco a poco se acostumbren a los horarios que tendrán durante el curso como horarios de sueño, alimentación, aseo tiempo de estudio y tareas etc. Incluso comienza a despertarles cada día un poquito antes.
  • Acude con tus hijos a realizar las compras del material escolar. Despiertas su ilusión por comenzar el nuevo año y estrenar sus nuevos materiales.
  • Ojead juntos los nuevos libros y cuadernos, sus ilustraciones, contenidos, etc.
  • Prepara con ellos el material escolar, prepara la mochila, el estuche, forra los libros, recupera el babi del armario etc.
  • Jugad juntos a alumnos y maestros. Hazles recordar, a través del juego, su rutina en clase.
  • Escucha y apoya las preocupaciones de tus hijos. Los niños buscan en sus padres la calma y tranquilidad que ellos no tienen, transmite a los niños toda la tranquilidad, calma y apoyo posible. Hazles saber que es normal que al principio cueste un poco empezar las clases, pero que en un par de días se convertirá en algo divertido y agradable. Utiliza frases optimistas y resalta los aspectos positivos del inicio de curso como reencontrarse con los compañeros.
  • Despierta a tus hijos cada mañana con ilusión y una gran sonrisa. Que aprecien que estamos contentos y entusiasmados por el inicio del nuevo curso.
  • Acompaña a tus hijos el primer día de clase.
  • Sorpréndeles con un premio o una actividad como recompensa al salir de clase. Que se vean fuertes al superar el primer día de clase.

Padres y madres No os rindáis. Es normal que los niños recurran a los llantos y pataletas mantenidas desde que se levantan hasta que entran en el aula. No cambiéis nada en el proceso, persistid en la rutina y asumirán sus nuevas responsabilidades.

 

Fdo.: Laura Llinares Espí

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