In Adultos

Entrevista Diario Información 13/11/2017 diarioinformacion.com

Cristina Sarabia Pérez.

Psicóloga de Adultos. El asesinato de una joven de 29 años en Elda por su expareja la semana pasada, ha vuelto a poner desgraciadamente de actualidad la lacra de la violencia contra la mujer que continúa dejando un balance escalofriante. La psicóloga alicantina Cristina Sarabia cree, con todo, que se van dando pasos hacia la igualdad y, con ellos, hacia la erradicación de los malos tratos; considera fundamental detectar las señales de riesgo y adoptar medidas preventivas, y alerta de que el excesivo control hacia la pareja no tiene nada que ver con el amor.

«Ante el primer golpe hay que romper con el agresor o pedir ayuda, no hay justificación»

 

 Isabel Vicente

P ¿Qué le lleva a una persona a agredir a su pareja?

R Depende mucho de la persona, pero siempre hay problemas de impulsividad, de control de la ira. Es gente que no sabe resolver los conflictos y el único recurso que tiene es la violencia. En algunos casos han sido niños maltratados que han crecido entre violencia, pero no siempre. Hay una combinación de aprendizaje y genética.

Una persona puede heredar una mayor o menor tendencia a controlar la ira pero eso no significa que luego vaya a ser un maltratador si aprende a manejar sus impulsos y a evitar conductas violentas.

P ¿Ante el primer golpe hay que cortar la relación?

R Un golpe no tiene justificación ninguna y al primer golpe, o hay que romper o pedir ayuda porque la terapia puede ayudar. El problema es que recibes un golpe de la persona que amas, ese primer momento del golpe es muy duro para la víctima. Desde dentro es muy difícil romper ante ese primer golpe porque hay un sentimiento y un proyecto de vida. Normalmente se cede, pero si ha habido una primera situación de violencia e incluso una falta de respeto o discusiones subida de tono, no hay que esperar a la agresión, sino pedir ayuda. Ahí son muy importantes los programas de prevención para los jovenes para que sepan identificar las señales de riesgo.

P ¿En qué momento hay que alarmarse?

R Los malos tratos son la punta del iceberg, pero hay una parte del iceberg que no se ve y ante la que hay que estar atentos. Hay señales invisibles pero que están ahí como anulación de la otra persona, lenguaje sexista, tratar de aislar a la pareja, chantajes emocionales, ignorar a la otra persona, infravalorarla… Todo esto también hace mucho daño.

P Y luego llegan los golpes…

R Sí. Es lo que llamamos el círculo de la violencia. En los malos tratos hay tres fases. Primero hay una fase de tensión en la pareja, empiezan las discusiones cada vez mas frecuentes, acusaciones, desprecios… Luego hay una segunda fase con episodios agudos en los que se empieza con un golpe o un empujón, amenazas, insultos y agresiones físicas más graves o abusos sexuales. Pasada esta fase, hay una tercera que es la fase de luna de miel o reconciliatoria, con disculpas, regalos, excusas y promesas de que no volverá a ocurrir, pero al tiempo se vuelve a empezar. Es un círculo en el que la víctima mantiene la esperanza de que de verdad el agresor cambie, y no es así. Sin tratamiento no cambia.

P ¿Cómo debe actuar la víctima ante el maltratador cuando la esta agrediendo?

R Depende de cada caso. Lo prioritario en ese momento es no avivar el fuego, salir de la situación como sea, ponerse a salvo y pedir ayuda.

P Se habla mucho de la prevención pero seguimos recibiendo los mismos estímulos sexistas en la calle y en la televisión: el hombre protector y la mujer complaciente…

R Y la publicidad, el humor sexista… Todo influye, pero creo que a día de hoy en la sociedad se está trabajando esos aspectos para conseguir una igualdad de géneros y poco a poco se van consiguiendo resultados

«Es un círculo en el que la víctima mantiene la esperanza de que el agresor cambie, y no es así»

 

«Lo importante es que la pareja esté bien, no que esté junta. Cuando hay maltrato no puede haber terapia de pareja»

 

«Que una persona trate de cambiar tu forma de ser ya es una señal»

 

P Pero las cifras de asesinatos machistas no parecen reducirse ¿Las denuncias de la mujer aumentan la rabia del agresor?

R Hay casos en los que sí se aumenta la agresividad, pero en otros las denuncias le sirven al agresor para darse cuenta de lo que está haciendo. En general los agresores no suelen pedir ayuda. A la consulta de forma voluntaria no suelen venir y, si vienen, lo dejan pronto.

P ¿Cómo se trabaja a nivel psicológico con una pareja en la que hay malos tratos?

R Lo importante para nosotros es que la pareja esté bien, no que esté junta. Cuando hay un maltrato no puede haber terapia de pareja. Lo que se intenta es que el proceso de ruptura no sea traumático. La víctima ve su autoestima minada, se ve aislada en su círculo social y trabajamos para acompañamiento del duelo y trazar metas y objetivos, que retome sus relaciones sociales, trabajar su empoderamiento y ayudarla a salir de esa relación.

P Y con el agresor?

R Hay que motivarle para querer cambiar, enseñarle a controlar la ira y darle habilidades sociales para reducir la probabilidad de recaídas, aunque no se puede garantizar nada.

P ¿Hay un perfil de maltratador?

R No hay consenso. Los estudios son escasos y dispersos, pero sí hay tres características comunes: Tienen un alto nivel de deseabilidad social, quieren agradar; son personas con hábitos y estilos rígidos de pensamiento y, en tercer lugar, son dependientes en cuanto a su pareja. Suelen ser personas inseguras y no saben controlar sus impulsos.

P Hay mujeres que son maltratadas por distintos hombres.¿Hay un perfil en las maltratadas?

R No, pero es verdad que si tienes una autoestima baja y tendencia a la dependencia emocional, puedes acabar siendo víctima.

P Las adolescentes siguen creyendo que el control y los celos de su novio son una prueba de amor. ¿Como convencerlas de que puede ser el germen de malos tratos futuros?

R Esta cuestión la abordamos  en muchas charlas. Todo es tan simple como comunicarse. Si una persona trata de cambiar tu forma de ser ya es una señal. Hay que defender la intimidad,marcar un límite y defender tu espacio, tu voluntad y tu personalidad. El control no es una señal de cariño.

Artículos recomendados
vuelta a la rutinaSUSCRÍBETE