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Esta semana Europa ha sido golpeada por un nuevo episodio de terrorismos, esta vez en Bruselas concretamente en su aeropuerto y metro.

Es común escuchar en las conversaciones posteriores frases como “No voy a ir a un centro comercial” “No voy a coger el tren durante unos días, prefiero ir en coche” “Se acabó el viajar durante una temporada” Y es que al vivir de forma indirecta situaciones traumáticas como esta, se despierta en nosotros sensaciones de miedo que tratamos de aliviar evitando enfrentar el temor irracional de acudir a lugares públicos. ¿Hasta qué punto esta actitud resulta una medida de seguridad o como digo un miedo irracional? Si bien que esto es realmente posible que suceda en nuevas ocasiones ¿Es realmente probable? ¿Pueden poner una bomba en cada centro comercial, en cada tienda, cafetería, tren de cada ciudad/pueblo/barrio del mundo?

El miedo es una de las 6 emociones básicas innatas con las que todo ser humano nace, caracterizada por su intensa sensación desagradable provocada por la percepción de un peligro y  al igual que las demás tiene su función, advertirnos y mantenernos alerta ante posibles riesgos o amenazas presentes, futuras e incluso pasadas.

Desde esta definición el miedo es una emoción necesaria y adaptativa que garantiza la supervivencia, pero llevado al extremo, al punto en el que nos hace perder el control limitando nuestra vida y apareciendo en situaciones que realmente no son peligrosas hablamos de Fobia o miedo irracional, forma parte del grupo de los Trastornos de Ansiedad.

Este miedo irracional puede ser adquirido bien por la vivencia directa de una experiencia negativa, traumática o dolorosa, o bien, al observar la vivencia de dichas consecuencias en otros sujetos.

El objeto fóbico puede ser muy variado, podemos tener miedo a objetos, actividades, personas, situaciones, entornos naturales, sensaciones físicas, etc.

Cuando entramos en contacto con el objeto desencadenante del miedo, o tan solo al pensar en él, experimentamos diferentes cambios a tres niveles:

  • Nivel físico: aumento del ritmo cardiaco, temblor, sudoración, ahogo, tensión muscular, boca seca, confusión, mareos, dolor de cabeza.
  • Nivel cognitivo: pensamientos catastróficos.
  • Nivel conductual: reaccionamos para huir y ponernos a salvo, luchar o evitar la situación.

Es en este último nivel donde se encuentra la clave para que un miedo puntual y adaptativo termine por convertirse en un miedo patológico, fobia o trastorno de ansiedad más complejo.

No nos dejemos dominar por los miedos y sigamos con nuestro día a día. Valora y reflexiona sobre los conceptos probabilidad y posibilidad. Si crees que tu vida se ve limitada por tus miedos y preocupaciones, no lo dudes, contacta con nosotros y recupera el control de tu día a día.

 

Fdo.: Cristina Sarabia Pérez

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