In Adicciones

A lo largo de los años, en torno al tabaco, se han ido construyendo mitos. Hay muchos mitos (económicos, sociales, de libertad) pero una sola verdad científicamente comprobada: fumar produce enfermedades y causa la muerte. Concretamente en España el hábito del tabaquismo arrasa la vida de más de 55.000 personas al año y provoca más de 25 enfermedades que reducen la calidad de la vida de los pacientes.
Un mito es algo a lo que se atribuyen cualidades o excelencias que no tiene o bien una realidad de la que carece. En el caso del tabaco, un gran número de “mitos” y creencias se han inyectado en la consciencia colectiva.

Lo que pretendo con este articulo es responder y desmontar con argumentos, los  mitos que , bajo mi experiencia como psicóloga en adicciones, más he podido escuchar de boca de los fumadores y así poderos hacer más fácil la deshabituación al tabaco y que podéis observar la realidad tal cual es objetivamente.

MITOS QUE MÁS HE OBSERVADO:

Conozco personas muy mayores que fuman mucho y están muy bien.
FALSO: No olvides que sólo vemos a los que llegan, a los que han muerto a causa del tabaco no los vemos envejecer.

Sólo las personas que han sufrido un buen susto o aquellas con mucha fuerza de voluntad pueden lograr dejar de fumar.
FALSO: Cualquier persona puede dejar de fumar. Lo importante no es la fuerza de voluntad sino tomar la decisión, tener claro el objetivo y poner en marcha las estrategias para conseguirlo.

Se pasa muy mal cuando se deja, es peor el remedio que la enfermedad.
FALSO: A veces no es fácil dejarlo, pero son tantos los beneficios que merece la pena el esfuerzo. Además hoy día existen métodos eficaces que facilitan el abandono.

No noto que me haga tanto daño como dicen.
FALSO: Aunque durante un tiempo el fumador no note los efectos nocivos del tabaco, se está produciendo el daño en su organismo. La sola acción de fumar un cigarrillo produce aumento de la tensión arterial y una elevación de la frecuencia cardiaca de 10 a 15 latidos por minuto.

Hay muchas cosas peores que el tabaco.
FALSO: El tabaco es la primera causa de muerte evitable en los países industrializados (aproximadamente uno de cada dos fumadores fallece por enfermedades relacionadas con el tabaco). En el mundo mueren más de cinco millones de personas al año por causa del tabaco. El promedio es de una persona cada seis segundos (UICC).

Fumar poco en una mujer embarazada no daña al feto.
FALSO: Siempre que se fuma se producen alteraciones en el feto, ya que los componentes del tabaco atraviesan la barrera placentaria.

El humo del tabaco sólo afecta a los ojos y a la garganta del fumador pasivo.
FALSO: El fumador pasivo tiene mayor riesgo de padecer todas las enfermedades producidas por el tabaco, agravándose esta situación en el caso de los niños. En el 2004, el humo ambiental del tabaco fue responsable de 600.000 muertes prematuras en todo el mundo. El 28% eran niños (UICC).

Una persona que fuma menos de 5 cigarrillos diarios no es fumadora.
FALSO: Con tan sólo un cigarrillo al día, una persona debe considerarse fumadora, ya que existe una dependencia.

El tabaco rubio no es tan malo como el negro.
FALSO: Las dos variedades de tabaco tienen el mismo tipo de componentes nocivos, aunque la distribución de las cantidades varíe.

Los cigarrillos “light” no hacen daño.
FALSO: Los cigarrillos bajos en nicotina y alquitrán tienen el resto de los componentes iguales que los cigarrillos convencionales, y también son cancerígenos.

Por qué voy a privarme de fumar si la polución ambiental es mucho más contaminante que el humo del cigarrillo.
FALSO: El tabaco es causante del 30% de todos los cánceres, frente a un escaso 2% producido por la contaminación ambiental.

El tabaco no es una droga.
FALSO: Una droga se define como una sustancia que provoca adicción física y psicológica, y su retirada provoca síndrome de abstinencia. El tabaco cumple todos estos requisitos.

Yo no dependo del tabaco, puedo dejar de fumar cuando quiera.
FALSO: Esto suele ser una excusa para continuar fumando. Todo fumador es dependiente física y psicológicamente del tabaco aunque fume poco.

Cuando estoy nervioso o necesito concentrarme, lo único que me ayuda es fumar.
FALSO: En realidad la nicotina es una sustancia estimulante, no relajante. Es posible que en el momento el fumador note alivio, quizás porque reduzca la sensación de abstinencia pero, a medio plazo, al fumar está aumentando la tensión del organismo. Además, los no fumadores desarrollan otro tipo de estrategias para hacer frente a situaciones de tensión.

• Ya es tarde para dejarlo.
FALSO: Nunca es tarde para dejarlo. Por mucho tiempo que se lleve fumando, siempre se van a experimentar cambios positivos en cuanto a salud, bienestar físico y psíquico, economía y estética.
FALSO: La mayoría de los fumadores pronuncian, en un momento u otro, esta frase. Es posible, pero no es realmente lo más habitual. La mayoría de los fumadores admiten que su primera experiencia con el cigarrillo fue muy desagradable y que tuvieron que hacer esfuerzos para acostumbrarse a fumar. Allen Carry decía que a él también le gustaba mucho la langosta pero no iba todo el día con 20 langostas colgadas al cuello. › el 70% y el 80% de los fumadores confiesan que les gustaría dejar de fumar y casi todos prefieren que sus hijos no lo sean. Por eso sólo un escaso porcentaje está convencido de verdad de que les gusta.

Plantéate, si bajo estas afirmaciones, estás preparado y si deseas o necesitas dejarlo , y si es así y necesitas ayuda, no dudes en preguntarnos. Estamos para ayudarte, lo importante es el primer paso.

Fdo: Judith Sarrió Esquembre.

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